domingo, 5 de marzo de 2017

COMENTARIO SOBRE LA CORRESPONDENCIA DE NÉSTOR PERLONGHER






Reproduzco esta carta de Néstor Perlongher (la Rosa Luxemburgo, La Rosa, Rosa L. de Grossman, Perla de Pernambuco, la tía del movimiento gay argentino, como solicitó ser llamado) porque confluyen dos o muchos mundos juntos. N.P., infiero, había superado desde siempre,  aquel problema de los pretendidos mundos separados.
El poeta, el intelectual, el militante, la marica, todo confluye en éste documento. No quiero creer que es tan sólo el género epistolar el artífice de una posible ilusión, sino que veo en N.P. alguien que reconoce que en el acto de la vida estamos atravesados por todo y de esa constatación hay que hacerse cargo.



EL GÉNERO EPISTOLAR

Al hablar de las cartas, podemos ver un sinfín de derivas en sus posibles lecturas, nombro algunas de éstas: por la cuestión del yo y del relato (embarrar todo de mucho psi o meta). O pensar todo desde un “proyecto personal”  que se sobrepone a lo exterior (embarrar todo de la épica de la autoayuda).

La carta es un artificio, que dependiendo de su tema -en este caso relato de un acontecimiento- se encuentra a mitad de camino entre el verismo de  quien quiere contar “lo que pasó” exactamente “como pasó” y el escepticismo del lector sobre lo que lee (sí, se pueden intercambiar los actores: el escritor como productor de un humo y lector como fiel intérprete. Y sí, puede darse todo en simultáneo, y con mayores variables).  A su vez a la carta la atraviesan todas las señales, las empatías y exclusiones que implica “leer” que es, en simultáneo, un problema temporal.

También en otro nivel de lectura, la carta, pertenece a una especie de subgénero de la conversación en la medida en que se produce para la comunicación entre pares con sobreentendidos y un “pequeño” sistema de sentidos y significados inserto en los otros “grandes” sistemas de sentidos y significados. Los adjetivos grande y pequeño quieren referir a la escala de los ámbitos en que son utilizados.


 LA CARTA ¿PARA QUÉ?


Sin ganas de bordear el género de la autoayuda, aunque suceda, propongo pensar éste pedazo de biografía para comprender algunas cosas sobre los actos del conocimiento.

Esto puede ser útil por tres posibles razones: a) para enriquecer la labor pedagógica desde su costado vital. b) para iluminar sobre las encarnaduras de la teoría y la teorización de las prácticas. c) la inclusión del sujeto (que paradójicamente siempre está inserto aunque se pueda insistir que no) en éste acto.

Entonces, dejamos la carta compilada por Cecilia Palmeiro en Néstor Perlongher Correspondencia. Mansalva, 2016.
La misma puede encontrarse en la web, con una esclarecedora nota de la autora:
- Carta "de puño y letra" https://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/las12/subnotas/10887-1017-2016-09-28.html
- Nota de la compiladora "Lengua de loca no se equivoca" https://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/las12/13-10887-2016-09-28.html

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Doña Sara:
Eres la menos indicada para tratarme de ingrata, tú que nunca me has escrito, acaso por falta de cola o de estampilla: no entiendo en lo profundo de tu silencio la profundidad de tu alevosía.
Ahora a los llamados de tu amigo respondo, para hacerte llegar un reportaje que le hice a Guattari y jamás publiqué(1), puesto que era para el Inimigo do Rei(2), pero llegótarde, o no sé qué, la cosa es que no salió.
El reportaje está horrible, hecho entre gallos y medianoche, y pasado a un pésimo portuñol, que te encargarás de corregir. Pensaba hacer uno especialmente para Persona,poniendo el acento en cosas femeninas y tomando partes de una charla que él dio para gays y feministas en el grupo Lésbico Feminista.
Guattari estuvo unas dos semanas en Brasil y un mes en Brasil en total(3). Esta carta está chata como una rosa chata, voy a tomar combustible y vuelvo. Hasta luego, nena, y no te olvides de llevarte un saquito...
Buena nena, ya vuelvo.
Estábamos con la delicia de la Felicia Guattari. Realmente su venida fue un gran
éxito, y se formaron unas bandas de públicos nómades que peregrinaban en pos de su fala, con todas las eclécticas gamas de lo “alternativo” –que van desde un academicismo ligero a los cultores de lo “psi”. Me coloqué raudamente a la izquierda de esas bandas.
El problema pasa, en gran parte, por la cuestión del PT (Lula).
Los elogios de Guattari a Solidaridad(4), creo, no se detenían en la retórica revolucionaria -que, por otro lado, usó a rabiar. Se sustentaban en una constatación: los movimientos moleculares (minoritarios) no podían seguir girando sobre sí mismos, so pena de resolverse en la inacción y la microgrupusculización (momento, pero sumido en devir (5), de la fala guattariana). Ahí en ese medio (corredor polaco?, sugerí), Guattari colocaba toda la carga de su retórica antiedípica y ahora “rizomática”. Pensar en el rizoma: se opone a la representación arborescente (en forma de árbol) que obliga a significar las cosas como con una raíz, un tronco y unas ramas: no: el rizoma (el ejemplo botánico serían esos tronquitos acuáticos que venden en Brasil) se desarrolla horizontalmente y cualquier conexión puede producirse en cualquier parte, no hay eje, no hay origen: pero el rizoma también puede “endurecerse” y tornarse máquina de muerte. Yo estoy poeizando un poco la maquinilla de esa fala, pero con licencia poética dígase que esas articulaciones falantes perforaban una “transversalidad”: te atravesaba de parte a parte y te movía cosas (el encanto del devenir): y no dejó de hablar del “devenir femme” todo el tiempo –aquí se dice devir mujer, devir bicha (gay).
Hubo momentos brillantes y otros más opacos. Entre los primeros, una multitudinaria reunión en la sede de una candidata a vereadora(6) “autonomista” del PT (Katy), con las minorías.
Guattari decía que las minorías debían conectarse al PT, conservando su especificidad.
El PT, sabrás, es una alianza estilo “conexión polaca”: curas progresistas, sindicalistas influenciados por la iglesia, y otros autónomos sin ser libertarios, trotskystas, disidentes, libertarios de salón, etc. Para algunos, ese pasaje ocasionaba la obsolescencia de la pulsión molecular, la molarización del grupo: porque se burocratizaba, se partidizaba. Y además, estaba la Iglesia de por medio. Y di el ejemplo de una bicha politizada que se dirige al ateo del suburbio, y le dice: No, m’hijo, ahora la iglesia es bárbara, vamos a casarnos de blanco...
Un trotskysta dijo en ese debate que la consigna de autonomía solía encubrir los manejos paralizantes de la Iglesia. Guattari acusó de “pesimista” y de “militante profesional” a cada una de esas posiciones. Asoció el pesimismo a la autoculpabilización. A mí la idea de culpa me parece muy sentimental para funcionar en ese esquema, pero en fin, algo de razón tiene, al menos, en lo que hace a la necesidad de alguna conexión con lo “macro”, ya que el aislamiento lleva a un narcisismo de grupo que se “distancia” de lo real y de lo que pasa. Se estaba dando el ejemplo del derruido Movimiento Homosexual paulista.
Fragmentos de ese movimiento lograron convocar, en la sede del grupo Lésbico Feminista (peleadísimo con el SOS MULHER de la Teca, quien empero concurrió), a una mini reunión de unas 30 personas con Guattari, donde él estuvo espléndida hablando de su deseo de ser mujer..., nos encantó. La Felicia viene muy pesada: ella sí que se podría mandar un flor de entrismo y hacerle la cabeza a Lula, la chica esa es muy ambiciosa, quiere llevar el esperma de Lula en un frasquito a Francia para mostrar que se lo pasó, y se encontró con él, a solas, en un hotel del centro... “se dice de mí...” La cosa es que Guattari produjo una fructífera ebullición(7), sobre cuyo humo se tienden las Redes Alternativas À Psiquiatría (A la Psiquiatría y no de la Psiquiatría), un engendro medio copado por la Salud Mental que organizó un gran debate sobre Salud y Locura(8). Allí los delirios locos (había una Asociación de Psiquiatrizados) del público, se diluían contra una mesa donde abundaban los agentes “psi”. A una psicóloga que decía que ella no iba a la calle a perseguir homosexuales, atendía a quienes la iban a consultar, le espeté: cuántos senos de travestis son aplastados en los cajones de las comisarías, para que una bicha vaya a tocar el timbre del psiquiatra, queriendo curarse?: ya que el dolor no viene de la locura sino del esfuerzo por controlarla y aparentar normalidad.
Bueno nena, como verás estoy muy aguerrida. Algo desilusionada, pues mis cosas no se están publicando cuanto como debieran, y no tengo noticias de Persona –(de) cuyo último Nº te rogaría enviar varios ejemplares–. Por otra parte, noviando con un moreno carioca, que vive en Río, y milita nada menos que en el progresismo religioso del PT –aunque amando a los “libertarios”. De estos últimos hay algunos candidatos, que llaman a la desobediencia civil, a la liberación del pot 9, etc. Esto último está interesante, pues la amenaza (a Katy) con un proceso y las monjas van a tener que defenderla. Además estoy muy cansada: mis idas a Campinas me extenúan, y son un tanto estériles. El academismo extenúa. Y no hay muchas cosas nuevas, se aprende a patadas, articulaciones, ligazones, eso sí. Pero que te permita pensar distinto (aunque sí más claro), no. Y pobre: porque la beca no me la indexan y la inflación se la come. Creo que iré en diciembre. Mandame por R. todo lo que puedas. Y una carta contándome. Publicá lo que quieras de lo que te mando. Estás recibiendo Mulherio?
La Todesca10 anduvo dando vueltas por entre mis conocidas y amigas: apareció en lo de la Edward11 mostrando unas mordeduras, y la british lo mandó a lo de una compatriota, a quien conté la verdad. Unas Personas que la Oddone mandó por su cuenta, no me llegaron.
Pero no me pareció muy elegante de tu parte mandarlo a la british.
Canseme. Nena, escribime, querés.
la rosa.
Te he mandado, después de mi llamado, una larga carta jamás respondida.
7-10-82
Notas
1. “Política y deseo” (Persona, año III, Nº 14, marzo-abril-mayo 1983, disponible en Papeles insumisos) constituye una verdadera introducción al pensamiento de Guattari en relación con las prácticas políticas del desbunde brasileño.
2. Revista anarquista bahiana publicada entre 1977 y 1988, parte del movimiento de prensa alternativa o nanica de la abertura.
3. Cabe suponer que se trata de un error: dos semanas en São Paulo, donde Perlongher recibió personalmente a Guattari, y un mes en Brasil.
4. Solidaridad fue una federación sindical polaca fundada en 1980 y dirigida por Lech Walesa, independiente del Partido Obrero Unificado Polaco y en contra del gobierno de la República Popular de Polonia. Solidaridad acabó convirtiéndose en un partido político, y Walesa, en presidente de Polonia, apoyado por gobiernos conservadores de Reagan y Thatcher y por la iglesia católica, en particular por Karol Wojtyla, luego devenido Papa Juan Pablo II.
5. Devenir en portugués.
6. Vereadora: concejala.
7. De ese viaje realizado por Guattari con la psicoanalista Suely Rolnik (amiga también de Perlongher) para conectar con las prácticas políticas locales su teoría de la revolución molecular, surge el libro Micropolítica. Cartografía del deseo (Buenos Aires, Tinta Limón, 2006), que compila las entrevistas, charlas y debates de Guattari con distintos grupos minoritarios en varios lugares de Brasil.
8. En inglés coloquial, marihuana.
10. Eduardo Todesca, ex activista del FLH, con quien Perlongher tenía una relación conflictiva.
11. Edward MacRae, antropólogo británico radicado en Brasil, ex activista del grupo SOMOS y amigo personal de Perlongher, a quien introdujo en el culto del Santo Daime




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